domingo, 10 de octubre de 2010

Elogio de la Maldad de Jaime Bayly - El Nacional

EL NACIONAL - Sábado 09 de Octubre de 2010Opinión/6

Opinión

Elogio de la maldad"Los malvados son menos peligrosos porque, como sabes que son malvados, te mantienes alerta (...) En cambio, los estúpidos son completamente impredecibles y eso los hace tanto máspeligrosos"


JAIME BAYLY 



stos días me pregunto si la mayoría de los individuos son básicamente estúpidos o malvados.

Examino las relaciones que he tenido con un número de personas a lo largo de los años y el asunto me deja dubitativo.

Sólo puedo analizar lo que conozco. Tengo casi medio siglo de existencia y he conocido a centenares de personas. Por lo tanto mi evaluación debiera limitarse a ellas.

Prefiero ceñirme al universo de humanos con los que he tenido una relación más o menos frecuente. Prefiero estudiar los casos que mejor conozco: mis parientes, mis amantes, misamigos, mis enemigos, mis colegas, mis jefes, mis subordinados, aquellas personas a las que he tratado con suficiente regularidad para responder la cuestión: ¿somos los humanos mayoritariamente idiotas o malvados? Desde luego, debe plantearse una cuestión previa: no siempre los estúpidos saben que son estúpidos y no siempre los malvados saben que son malvados. 

Pero aquí podemos llegar a una primera tentativa conclusión: la abrumadora mayoría de los estúpidos ignoran que son estúpidos y piensan que son inteligentes, mientras que la mayoría de los malvados saben que son malvados.

De modo que esto nos llevaría a otra conclusión: dado que el malvado se conoce a sí mismo mejor que el estúpido, es de presumir que un malvado promedio es más inteligente que unestúpido promedio. 

Nada de lo cual responde a la pregunta central: ¿hay más estúpidos o más malvados? Debo advertir que tal pregunta no encierra la premisa de que necesariamente hay más estúpidos que inteligentes y más malvados que virtuosos entre los 6.000 millones de humanos. Debo entonces, a la luz de lo que he aprendido de mis relaciones con criaturas humanas de distintogénero y nacionalidad, tratar de dilucidar esa cuestión espinosa: ¿prevalecen los inteligentes y los bondadosos, o son mayoría los idiotas y los malos? Mucho me temo que sobre esa cuestión no albergo dudas: los estúpidos son mayoría, los malvados son mayoría. Bien. Algo hemosavanzado. Sabemos por lo menos que los homínidos tienden genéticamente a ser idiotas o perversos o ambas cosas (aunque me parece que la combinación es infrecuente). Lo quehemos de saber ahora es quiénes son más, si los estúpidos o los malvados.

Mi experiencia en el mundo de los humanos (una experiencia limitada, dado mi carácter egoísta, mis hábitos ermitaños y mi tendencia natural a que mis relaciones con otros humanos estén basadas en mi interés y no en ningún espíritu altruista o de ser
vicio al prójimo) parecería informarme que, por el momento, lo que he aprendido de los mamíferos humanos es que son más los estúpidos que los malvados.

No diría que la proporción entre unos y otros es pareja. 

Diría que de cada 10 humanos que he conocido, 7 u 8 me han parecido estúpidos y 2 o 3 me han parecido malvados. Diría también que no creo haber conocido a un estúpido que se reconocemalvado (aunque con seguridad existe), pues el estúpido, cuanto más estúpido es, más bueno y virtuoso se cree, más noble e inteligente se siente. Este es un rasgo esencial del estúpido: queno se conoce a sí mismo y desconoce sus limitaciones y la impresión que tiene de sí mismo es una completamente falsa (los peores estúpidos son los que más buenos se creen).

Lo que nos lleva a otra cuestión no menos importante: ¿quiénes son más peligrosos: los estúpidos o los malvados? No encuentro fácil respuesta. Un malvado que se sabe malvado y que por consiguiente es inteligente y disfruta usando su inteligencia para hacer maldadespuede ser un sujeto más peligroso que un estúpido que se cree inteligente pero que al final de cuentas es sólo un estúpido aunque no lo sepa.

En términos generales, parecería que los malvados tienen más capacidad de hacer daño que los estúpidos, puesto que debiéramos presumir que para hacer daño hay que tener poder y que para alcanzar poder es preciso ser inteligente y que muy raramente los estúpidos tienen poder y más frecuentemente son los malvados los que alcanzan poder y, por consiguiente, están enuna posición de privilegio para hacer daño a los demás. 

Sin embargo, y aunque parezca contradictorio, mi experiencia me ha enseñado que los que más daño me han hecho en casi medio siglo de existencia o supervivencia no son los malvados que he conocido sino los estúpidos a los que he tratado. Me atrevo entonces a afirmar que, en lo que a mí respecta, más peligroso resulta un estúpido que un malvado. 

En mi caso, tiendo a reconocer a los malvados con cierta facilidad y eso me permite ponerme a la defensiva frente a ellos o pactar con ellos o predecir su conducta y por tanto neutralizarla o protegerme de ella. Dicho de otro modo, los malvados son menos peligrosos porque, comosabes que son malvados, te mantienes alerta y encuentras la manera de explicar sucomportamiento y en consecuencia puedes saber más o menos por dónde vienen los tiros y dónde dispararles para mantenerlos a raya. En cambio, los estúpidos son completamente impredecibles y eso los hace tanto más peligrosos, porque nunca sabes de qué manera idiota te van a atacar, nunca intuyes con qué imbecilidad van a hacerte daño. Debe recordarse que el estúpido no hace daño a sabiendas, lo hace sin darse cuenta. 

De modo que si un estúpido no es capaz de advertir que está humillándote y lo hace tan campante, resulta casi imposible que tú puedas darte cuenta a tiempo del daño que va a infligirte: con el estúpido siempre es tarde, siempre es inexplicable, siempre es todo irracional. Con el estúpido no se puede negociar o pactar una alianza de no agresión. 

El estúpido suele ser obstinado, fanático, testarudo, impermeable a la razón y a las concesiones. El estúpido siempre cree que tiene la razón y a menudo está dispuesto a dar la vida para demostrarlo. He ahí el peligro inherente al estúpido genético (lo que es una tautología, porque todo estúpido lo es por un mandato de los genes): como se cree en posesión de la verdad absoluta y a veces siente la misión de esparcirla por el mundo, tarde o temprano recurrirá a la violencia para imponer sus convicciones y tú serás una víctima de su cruzada.

Contrariamente a lo que pudiera pensarse, el malvado tiende a ser cobarde o cuando menos prudente, pues es consciente de los riesgos que entrañan sus decisiones, de modo que los que buscan pelea y se van a la guerra suelen ser los estúpidos, no los malvados. 

Por lo tanto, mi experiencia en el trato con los humanos parece informarme de dos datos relevantes para sobrevivir entre ellos: los estúpidos son mayoría y los estúpidos son los más peligrosos; son ellos los que, si te descuidas, acabarán matándote en nombre de algún dios o alguna virtud que dicen exaltar.

Si he de ser franco, creo que soy, a un tiempo, estúpido y malvado, y creo que lo soy en proporciones más o menos parejas. Pero tiendo a creer que la estupidez que habita en mí es un defecto genético (todos los estúpidos somos inimputables), mientras que la maldad es una virtud que he cultivado con esmero (digamos que la considero una forma de aprendizaje). Y digo que es una virtud porque el hecho de saberme malvado (malvado no en el sentido de sercruel o despiadado, sino más exactamente en el sentido de ser egoísta) tal vez me previene de ser un individuo del todo peligroso. No diré tampoco que soy inofensivo: puedo ser dañino y me gusta serlo y procuro fastidiar a los que creo que se lo merecen. Pero (y quizá aquí soy un estúpido más que se cree inteligente cuando no lo es) simpatizo con la idea de que sólo soy peligroso para los estúpidos y que en cambio con los malvados me resulta natural llegar a algún punto de entendimiento que nos exima de hacernos daño. Para ser más claro: sólo puedo ser amigo de un malvado y enemigo de un estúpido. 

Parecería que estoy siendo injusto con el estúpido y benévolo con el malvado. 

Pues sí, lo soy, y con fundadas razones: las peores miserias que he vivido las debo a estúpidos probados y las grandes felicidades que he vivido me han sido concedidas por mis amigos más malvados.

Concluyo entonces con este minúsculo aprendizaje de la convivencia con criaturas humanas durante casi medio siglo: prevalecen por amplia mayoría las criaturas estúpidas y son ellas las que más daño me han hecho. 

Prevenido estás, mortal. 

Aléjate de los estúpidos como de la peste (y en esto has de comenzar por tu propia familia) y no olvides nunca que el estúpido ignora su condición de tal y por eso resulta tan peligroso. Si conoces a una persona que se jacta de ser brillante y virtuosa, puede que estés conociendo a quien te cortará la cabeza ofreciéndosela a sus dioses particulares. Si, en cambio, conoces a un individuo que te advierte que encuentra un cierto goce en el minúsculo ejercicio de la maldad, puede que hayas encontrado al mejor de tus amigos.
© 2010 CA Editora El Nacional. Todos Los Derechos Reservados
EL NACIONAL - Sábado 09 de Octubre de 2010Opinión/6
 

Opinión

Elogio de la maldad"Los malvados son menos peligrosos porque, como sabes que son malvados, te mantienes alerta (...) En cambio, los estúpidos son completamente impredecibles y eso los hace tanto máspeligrosos"


JAIME BAYLY 



stos días me pregunto si la mayoría de los individuos son básicamente estúpidos o malvados.

Examino las relaciones que he tenido con un número de personas a lo largo de los años y el asunto me deja dubitativo.

Sólo puedo analizar lo que conozco. Tengo casi medio siglo de existencia y he conocido a centenares de personas. Por lo tanto mi evaluación debiera limitarse a ellas.

Prefiero ceñirme al universo de humanos con los que he tenido una relación más o menos frecuente. Prefiero estudiar los casos que mejor conozco: mis parientes, mis amantes, misamigos, mis enemigos, mis colegas, mis jefes, mis subordinados, aquellas personas a las que he tratado con suficiente regularidad para responder la cuestión: ¿somos los humanos mayoritariamente idiotas o malvados? Desde luego, debe plantearse una cuestión previa: no siempre los estúpidos saben que son estúpidos y no siempre los malvados saben que son malvados. 

Pero aquí podemos llegar a una primera tentativa conclusión: la abrumadora mayoría de los estúpidos ignoran que son estúpidos y piensan que son inteligentes, mientras que la mayoría de los malvados saben que son malvados.

De modo que esto nos llevaría a otra conclusión: dado que el malvado se conoce a sí mismo mejor que el estúpido, es de presumir que un malvado promedio es más inteligente que unestúpido promedio. 

Nada de lo cual responde a la pregunta central: ¿hay más estúpidos o más malvados? Debo advertir que tal pregunta no encierra la premisa de que necesariamente hay más estúpidos que inteligentes y más malvados que virtuosos entre los 6.000 millones de humanos. Debo entonces, a la luz de lo que he aprendido de mis relaciones con criaturas humanas de distintogénero y nacionalidad, tratar de dilucidar esa cuestión espinosa: ¿prevalecen los inteligentes y los bondadosos, o son mayoría los idiotas y los malos? Mucho me temo que sobre esa cuestión no albergo dudas: los estúpidos son mayoría, los malvados son mayoría. Bien. Algo hemosavanzado. Sabemos por lo menos que los homínidos tienden genéticamente a ser idiotas o perversos o ambas cosas (aunque me parece que la combinación es infrecuente). Lo quehemos de saber ahora es quiénes son más, si los estúpidos o los malvados.

Mi experiencia en el mundo de los humanos (una experiencia limitada, dado mi carácter egoísta, mis hábitos ermitaños y mi tendencia natural a que mis relaciones con otros humanos estén basadas en mi interés y no en ningún espíritu altruista o de ser
vicio al prójimo) parecería informarme que, por el momento, lo que he aprendido de los mamíferos humanos es que son más los estúpidos que los malvados.

No diría que la proporción entre unos y otros es pareja. 

Diría que de cada 10 humanos que he conocido, 7 u 8 me han parecido estúpidos y 2 o 3 me han parecido malvados. Diría también que no creo haber conocido a un estúpido que se reconocemalvado (aunque con seguridad existe), pues el estúpido, cuanto más estúpido es, más bueno y virtuoso se cree, más noble e inteligente se siente. Este es un rasgo esencial del estúpido: queno se conoce a sí mismo y desconoce sus limitaciones y la impresión que tiene de sí mismo es una completamente falsa (los peores estúpidos son los que más buenos se creen).

Lo que nos lleva a otra cuestión no menos importante: ¿quiénes son más peligrosos: los estúpidos o los malvados? No encuentro fácil respuesta. Un malvado que se sabe malvado y que por consiguiente es inteligente y disfruta usando su inteligencia para hacer maldadespuede ser un sujeto más peligroso que un estúpido que se cree inteligente pero que al final de cuentas es sólo un estúpido aunque no lo sepa.

En términos generales, parecería que los malvados tienen más capacidad de hacer daño que los estúpidos, puesto que debiéramos presumir que para hacer daño hay que tener poder y que para alcanzar poder es preciso ser inteligente y que muy raramente los estúpidos tienen poder y más frecuentemente son los malvados los que alcanzan poder y, por consiguiente, están enuna posición de privilegio para hacer daño a los demás. 

Sin embargo, y aunque parezca contradictorio, mi experiencia me ha enseñado que los que más daño me han hecho en casi medio siglo de existencia o supervivencia no son los malvados que he conocido sino los estúpidos a los que he tratado. Me atrevo entonces a afirmar que, en lo que a mí respecta, más peligroso resulta un estúpido que un malvado. 

En mi caso, tiendo a reconocer a los malvados con cierta facilidad y eso me permite ponerme a la defensiva frente a ellos o pactar con ellos o predecir su conducta y por tanto neutralizarla o protegerme de ella. Dicho de otro modo, los malvados son menos peligrosos porque, comosabes que son malvados, te mantienes alerta y encuentras la manera de explicar sucomportamiento y en consecuencia puedes saber más o menos por dónde vienen los tiros y dónde dispararles para mantenerlos a raya. En cambio, los estúpidos son completamente impredecibles y eso los hace tanto más peligrosos, porque nunca sabes de qué manera idiota te van a atacar, nunca intuyes con qué imbecilidad van a hacerte daño. Debe recordarse que el estúpido no hace daño a sabiendas, lo hace sin darse cuenta. 

De modo que si un estúpido no es capaz de advertir que está humillándote y lo hace tan campante, resulta casi imposible que tú puedas darte cuenta a tiempo del daño que va a infligirte: con el estúpido siempre es tarde, siempre es inexplicable, siempre es todo irracional. Con el estúpido no se puede negociar o pactar una alianza de no agresión. 

El estúpido suele ser obstinado, fanático, testarudo, impermeable a la razón y a las concesiones. El estúpido siempre cree que tiene la razón y a menudo está dispuesto a dar la vida para demostrarlo. He ahí el peligro inherente al estúpido genético (lo que es una tautología, porque todo estúpido lo es por un mandato de los genes): como se cree en posesión de la verdad absoluta y a veces siente la misión de esparcirla por el mundo, tarde o temprano recurrirá a la violencia para imponer sus convicciones y tú serás una víctima de su cruzada.

Contrariamente a lo que pudiera pensarse, el malvado tiende a ser cobarde o cuando menos prudente, pues es consciente de los riesgos que entrañan sus decisiones, de modo que los que buscan pelea y se van a la guerra suelen ser los estúpidos, no los malvados. 

Por lo tanto, mi experiencia en el trato con los humanos parece informarme de dos datos relevantes para sobrevivir entre ellos: los estúpidos son mayoría y los estúpidos son los más peligrosos; son ellos los que, si te descuidas, acabarán matándote en nombre de algún dios o alguna virtud que dicen exaltar.

Si he de ser franco, creo que soy, a un tiempo, estúpido y malvado, y creo que lo soy en proporciones más o menos parejas. Pero tiendo a creer que la estupidez que habita en mí es un defecto genético (todos los estúpidos somos inimputables), mientras que la maldad es una virtud que he cultivado con esmero (digamos que la considero una forma de aprendizaje). Y digo que es una virtud porque el hecho de saberme malvado (malvado no en el sentido de sercruel o despiadado, sino más exactamente en el sentido de ser egoísta) tal vez me previene de ser un individuo del todo peligroso. No diré tampoco que soy inofensivo: puedo ser dañino y me gusta serlo y procuro fastidiar a los que creo que se lo merecen. Pero (y quizá aquí soy un estúpido más que se cree inteligente cuando no lo es) simpatizo con la idea de que sólo soy peligroso para los estúpidos y que en cambio con los malvados me resulta natural llegar a algún punto de entendimiento que nos exima de hacernos daño. Para ser más claro: sólo puedo ser amigo de un malvado y enemigo de un estúpido. 

Parecería que estoy siendo injusto con el estúpido y benévolo con el malvado. 

Pues sí, lo soy, y con fundadas razones: las peores miserias que he vivido las debo a estúpidos probados y las grandes felicidades que he vivido me han sido concedidas por mis amigos más malvados.

Concluyo entonces con este minúsculo aprendizaje de la convivencia con criaturas humanas durante casi medio siglo: prevalecen por amplia mayoría las criaturas estúpidas y son ellas las que más daño me han hecho. 

Prevenido estás, mortal. 

Aléjate de los estúpidos como de la peste (y en esto has de comenzar por tu propia familia) y no olvides nunca que el estúpido ignora su condición de tal y por eso resulta tan peligroso. Si conoces a una persona que se jacta de ser brillante y virtuosa, puede que estés conociendo a quien te cortará la cabeza ofreciéndosela a sus dioses particulares. Si, en cambio, conoces a un individuo que te advierte que encuentra un cierto goce en el minúsculo ejercicio de la maldad, puede que hayas encontrado al mejor de tus amigos.

 
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